EMPLEO

miércoles 22 de abril de 2009

Se habla mucho de paro y muy poco de empleo, como esas abuelas que le preguntan a la nieta de dónde vienen los niños, la nieta contesta que de París y la abuela sentencia: “Ya sabes que no debes acercarte por allí, que los franceses son muy guarros”. Bien, yo estoy inscrito en dos o tres webs de ofertas de empleo que con regularidad casi suiza me envían las novedades que se adecúan al perfil de mi currículo. Nueve de cada diez ofertas son bien “cuidador de guardería”, bien “jardinero”. He repasado cuidadosamente el currículo y no consigo hallar la relación entre él y la jardinería o la puericultura. Supongo que esto me convierte en otro compatriota caprichoso que sólo quiere trabajar en lo que le apetece aunque corra el riesgo de morir de inanición o quemándose a lo bonzo frente a una sucursal banacaria.